l viernes 21 de agosto, los técnicos del Plan Municipal de Adicciones del Ayuntamiento de Salamanca realizaron una visita al taller de inserción de jardinería y viverismo del Centro de Día de Drogodependencias de Cáritas Diocesana de Salamanca, en Cabrerizos. Esta actividad se enmarca dentro del contrato de colaboración que mantienen ambas instituciones para favorecer procesos de inclusión social y laboral de personas en situación de vulnerabilidad.
La jornada comenzó con la participación activa de los integrantes del taller, quienes compartieron con los visitantes sus experiencias personales y explicaron los conocimientos y habilidades que están recibiendo a través de esta formación. Asimismo, destacaron los beneficios que el programa les aporta tanto en el ámbito profesional, mediante el aprendizaje de técnicas de jardinería y viverismo, como en el plano personal, reforzando aspectos como la responsabilidad, la autoestima, la constancia y el trabajo en equipo.
Después, se llevó a cabo la lectura del cuento “La zanahoria que aprendió a crecer despacio”: una herramienta pedagógica diseñada para presentar de forma sencilla y cercana los objetivos, contenidos y actividades que se desarrollan en el taller. A través de esta historia, los participantes pudieron reflexionar sobre la importancia de los procesos de crecimiento personal, el valor del esfuerzo diario y la necesidad de respetar los tiempos de cada persona.
Durante la lectura se puso especial énfasis en el lema que inspira esta iniciativa: “Enseñar a cuidar la naturaleza es enseñar a cuidar la vida”. Una idea que resume la filosofía del proyecto y la estrecha relación entre el cuidado del entorno y el desarrollo personal de quienes participan en él.
Tras la lectura, tuvo lugar un diálogo abierto sobre el contenido del cuento y su moraleja, generando un espacio de reflexión y participación en el que los asistentes compartieron opiniones, aprendizajes y experiencias relacionadas con su proceso formativo.
La visita continuó con un recorrido por las instalaciones del centro, donde los técnicos pudieron conocer de primera mano las diferentes áreas de trabajo, incluyendo el vivero y la huerta, espacios en los que los participantes desarrollan gran parte de las actividades prácticas del taller.
La experiencia fue valorada positivamente tanto por los integrantes del programa como por los técnicos del Plan Municipal de Adicciones, quienes destacaron la implicación de los participantes, la calidad del trabajo realizado y la importancia de este tipo de iniciativas para promover la inserción social y laboral a través del aprendizaje, el cuidado del medio ambiente y el desarrollo personal.




El curso de jardinería de Cáritas es un proyecto financiado por el IRPF de la Junta de Castilla y León y el Plan Municipal de Adicciones del Ayuntamiento de Salamanca, junto con fondos propios.




